HARTAZGO GENERALIZADO EN CASTRO URDIALES POR LA MALA GESTIÓN DE LA  ATENCIÓN PRIMARIA

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Y Castro Urdiales no es una excepción, es común y cada vez más extenso el enfado de la ciudadanía por tantos servicios, que seguro que se nos olvida alguno. Pruebas PCR en Liencres o Laredo, pésimo transporte público a los centros sanitarios de fuera del municipio, no poder acceder a Osakidetza por no tener convenio sanitario, un servicio de Ambuibérica desastroso, falta de pediatras, esperar a merced de las inclemencias del tiempo para un simple análisis de sangre en el centro de salud etc... y además LAS CITAS CON ATENCIÓN PRIMARIA TELEFÓNICAS.

 

La ciudadanía no puede entender, y la verdad que nuestro grupo municipal tampoco, como es posible que las especialidades médicas estén funcionando presencialmente y la atención primaria no. Las listas de espera cada vez son más grandes, se tiene que estar constantemente pendiente del teléfono porque no se sabe cuándo van a llamar, para realizar la consulta médica telefónica. Mismamente conseguir hablar con alguien al otro lado del teléfono ya es en sí una odisea.

 

Las nuevas tecnologías no pueden convertirse en una herramienta discriminatoria como está ocurriendo en la sanidad, hay quien no puede acceder a la web o no tiene teléfono móvil por ejemplo.  Mucha gente vulnerable se está viendo desprotegida porque no se tienen los medios públicos materiales ni humanos suficientes para revertir todos estos problemas.

Eso sin contar quienes con síntomas leves viendo esto, se abstienen de llamar y se van arreglando con analgésicos sin saber, que pueden tener una patología que derive en una afección grave o sin solución por no tratarla a tiempo.

 

Si lo vemos del otro lado y nos ponemos en la piel del personal sanitario, ¿Se arriesgaría alguien en su situación a dar un diagnostico o hacer un cribado con una simple conversación telefónica? Esto y otras muchas cosas, es lo que se está haciendo y se les está exigiendo. Si cometen un error no se trata ya de las responsabilidades que puedan tener. ¿Estaríais dispuestos y dispuestas a llevar esa carga sobre vuestras conciencias? No estamos hablando de una mal diagnóstico o reparación de un ordenador o impresora, aquí los errores, la falta de medios, los cribados telefónicos, los retrasos en la atención, la falta de personal o de organización se pagan con la salud y la vida de las personas.

 

En Agosto de este pasado año, Argentina Cabarga, responsable de sanidad de Podemos Cantabria, hizo hincapié en que los servicios sanitarios públicos de primer nivel, como los centros de salud tenían que ser absolutamente prioritarios a la hora de estar provistos de manera adecuada no sólo de material sanitario, sino también de personal, para ello desde Cantabria se propuso al Gobierno crear un Plan Especial para mejorar la atención primaria con los Fondos europeos de Reconstrucción.

 

Con este plan especial de mejora de la Atención Primaria se podrían atajar muchas enfermedades comunes, reduciendo los costes de intervenciones hospitalarias. Además de proveer de más personal a los centros de Atención Primaria, de manera que estos puedan abrir en turno de mañana y tarde, lo que facilitaría atender a más usuarios de forma presencial y segura, dando así respuesta satisfactoria a posibles contingencias futuras.

 

El sistema de atención primaria se ha visto desbordado y las deficiencias arrastradas han recaído casi exclusivamente sobre las espaldas del personal sanitario al presentarse todos estos factores, pero Nos lo disfrazan con una falsa preocupación por nuestra seguridad y salud, todo lo hacen para que no nos contagiemos en la sala de espera. Es sencillo dar las citas para que no se tenga que perder toda la mañana esperando (si tienes personal y medios), vamos lo que tampoco se hacía antes de la pandemia. ¿Cuantas veces os ha pasado estar una hora esperando a la doctora o doctor de familia porque ha tenido que salir a una urgencia?. ¿Alguien hubiese tolerado lo mismo sin protestar en la sanidad privada?  De esa tolerancia mientras nos la privatizaban, recortaban plantillas etc. pagamos ahora las mismas consecuencias pero mucho más graves.

Hubo a quien todo le parecía normal y nos convencieron de que la sanidad pública era gratuita y por tanto no se debía exigir lo mismo, como si fuera un donativo o una limosna del que estar agradecid@s. PUES NO, LA SANIDAD PÚBLICA NO ES “GRATIS”, LA PAGAMOS ENTRE TODOS Y TODAS CON NUESTROS IMPUESTOS Y TENEMOS DERECHO A QUE SEA REALMENTE PÚBLICA, DE CALIDAD Y UNIVERSAL.

 

En Cantabria y en Castro Urdiales nos merecemos un mejor sistema sanitario del que tenemos en estos momentos tan difíciles para todos y todas.

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