06-06-2018 EL ANTIGUO LANGOSTERO SE HA CONVERTIDO EN UN LUGAR PELIGROSO ANTE LA PASIVIDAD DE LAS INSTITUCIONES PUBLICAS

 

En octubre de 2017 Podemos Castro Urdiales denunciaba la peligrosa situación de abandono y ruina en que se encontraba el antiguo Langostero de Islares, llamado ahora CENTRO DE TALASOTERAPIA AISIA ISLARES HS SPA. Han pasado casi 8 meses desde entonces y la Junta Vecinal de Islares y el Ayuntamiento parecen despreocupados ante su deplorable estado. No ha habido contestación alguna antes esta denuncia y tampoco se ha visto ninguna señal de que se esté trabajando para su solución.

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Reconvertido en Centro de Talasoterapia y hotel en 2004 por la empresa de restauración Montenegro y Abaroa, en 2014 entra en concurso de acreedores y acaba cerrando en abril de 2016, comenzando así el declive del edificio hasta convertirse en una peligrosa ruina en poco tiempo, pasto del saqueo incluso a plena luz del día.

El primer fin de semana de junio, comenzaba oficialmente la temporada de playas, desde luego la situación se agrava puesto que la afluencia de público a la zona de Arenillas será mucho más intensa a partir de ahora. Se agrava por los riesgos derivados del propio estado de abandono y ruina, pero también por la percepción de las personas que visiten nuestro pueblo y cómo pueda afectar a la imagen turística, y por lo tanto a la economía, de la pedanía de Islares.  Ante la pasividad de propietarios y administraciones públicas, Podemos Castro Urdiales vuelve a denunciar esta situación de ruina ya su estado es cada vez más precario llegando incluso algunos peligrosos restos como cristales, hasta el propio arenal.

Este es el estado de la terraza accesible fácilmente desde la playa o desde la carretera

El interior, los antiguos salones.

El interior, los antiguos salones desde otra vista.

Gran cantidad de cristales se acumulan en la acera aledaña.

Parece que desde las administraciones públicas piensan que no pueden intervenir en una propiedad privada. Sin embargo, esto no es así. El PGOU de Castro Urdiales establece pautas para la conservación de solares y edificios en ruinas, donde se refleja la obligación de la Administración Pública de velar por la seguridad y la salud de las personas. En concreto destacan los siguientes artículos:

SECCIÓN 3ª: CONSERVACIÓN DE LOS BIENES INMUEBLES

II.5.22.  DEBERES DE CONSERVACIÓN.

Los propietarios de terrenos, urbanizaciones, edificaciones e instalaciones deberán conservarlos en buen estado de seguridad, salubridad y ornato públicos.

 

II.5.24.  CONTENIDO DEL DEBER DE CONSERVACIÓN DE LOS SOLARES.

Todo solar deberá estar cerrado mediante una valla cuyas características sean juzgadas correctas por los servicios técnicos municipales de acuerdo con lo establecido en las presentes normas, en especial en su artº VIII.4.13.

El solar deberá estar permanentemente limpio, desprovisto de maleza y basuras para evitar que se produzcan incendios o malos olores y que proliferen insectos y roedores. Podrán permitirse plantaciones siempre que se les preste el cuidado necesario para mantenerlas en condiciones aceptables de ornato y limpieza.

 

II.5.25.  CONTENIDO DEL DEBER DE CONSERVACIÓN DE EDIFICACIONES.

Se entenderán como condiciones mínimas de seguridad, salubridad y ornado de edificaciones las siguientes: las edificaciones deberán mantenerse en sus cerramientos y cubiertas estancas al paso del agua, contar con protección de su estructura frente a la acción del fuego, mantener en buen estado los elementos de protección contra caídas. Los elementos de su estructura deberán conservarse de modo que garanticen el cumplimiento de su misión resistente, así como las filtraciones que puedan lesionar la cimentación. Deberán conservarse los materiales de revestimiento de fachadas, cobertura y cerramientos de modo que no ofrezcan riesgo a las personas y a los bienes por defectos en sus elementos de sujeción.

Como las comparaciones son odiosas basta con acudir a un ejemplo cercano para mostrar la notable diferencia en el cerramiento del mismo. Estas condiciones, que se cumplen en el Hotel Miramar, tapiado con maderas y rodeado en la arena por un vallado perimetral, brillan por su ausencia en el caso del Langostero. Al parecer, las ruinas situadas en la pedanía no merecen iguales medidas preventivas que las situadas en el frente marítimo de Brazomar. 

Podemos Castro Urdiales ha podido saber que actualmente la propiedad del inmueble pertenece a 5 entidades bancarias, por lo tanto, no estamos ante unos propietarios sin recursos para acometer las medidas de seguridad. Insistimos pues en la necesidad de que Junta y/o Ayuntamiento reclamen a sus propietarios asegurar el edificio y su entorno conforme a la norma.

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