urbanismo y patrimonio

 

Afrontar el urbanismo de nuestro municipio supone un gran reto. No en vano, la corrupción asociada a la construcción y la falta de planificación ocasionaron durante años una situación desastrosa que ahora hemos de afrontar. Seguramente, no se podrán solucionar todos los problemas derivados del pasado, pero debemos aprender bien la lección. Es urgente la elaboración de un nuevo Plan General de Ordenación Urbana, acorde con la realidad de la ciudad, para quemar en la hoguera del tiempo los convenios urbanísticos cargados de intereses privados, para enterrar definitivamente la corrupción y la especulación.

Podemos Castro Urdiales propone una revisión del modelo de ciudad que nos han endosado durante medio siglo y, para ello, sugerimos diferentes medidas.

  • Castro necesita un PGOU adaptado a la nueva realidad de la ciudad, que sustituya al ya caduco de 1996 y marque las líneas de un urbanismo sostenible y ordenado, tratando de corregir los graves errores del pasado.
  • Es imprescindible la incorporación del PSIR de Vallegón y la ampliación del mismo para mejorar la oferta industrial.
  • Resulta necesaria una adaptación al Plan de Ordenación del Litoral.
  • Es urgente afrontar el déficit de equipamientos y dotaciones públicas de Castro Urdiales, que sitúan actualmente al municipio muy por debajo de los estándares de calidad.
  • Se debe articular un plan general de movilidad que acabe de una vez por todas con el caos circulatorio y con los problemas de movilidad y comunicación entre el centro urbano y las juntas vecinales.
  • En pleno siglo XXI existen graves problemas de infraestructuras y todavía hay barrios sin saneamiento, soslayándose a menudo los criterios sostenibilidad ambiental en todo el territorio del municipio.

El nuevo modelo de ciudad que deseamos para Castro debe romper definitivamente con algunas de las lacras del pasado, la corrupción urbanística sobre todas ellas, que mantiene bajo sospecha a medio centenar de personas entre políticos, funcionarios y promotores. Para ello se deben planificar cuidadosamente:

  • Zonas de esparcimiento, como Ballena y Arciseri y, sobre todo, hacer real y efectiva la propiedad de la parte de los jardines del Castillo Ocharan que pertenece al Ayuntamiento desde hace veinte años. Para no depender de la caridad de los propietarios, que permiten la entrada a su antojo en una propiedad que es de todxs lxs castreñxs.
  • Cubrimiento de parques infantiles sin que una operación tan sencilla resulte un fiasco.
  • Urgencia delas obras para reparar el evidente deterioro del rompeolas y la misma celeridad de un plan director que certifique la situación real de Santa María.
  • Sentar las bases para rehabilitar el casco viejo.
  • Obras con criterio para sacar el mayor provecho de los impuestos de los ciudadanos con intervenciones sencillas y eficaces, evitando la incertidumbre habitual de qué ocurrirá cada vez que comienza una obra.
  • Mantenimiento del patrimonio histórico:
  • que evite espectáculos bochornosos como la situación de las ruinas romanas junto a la casa del mar, el acueducto del Chorrillo o la calzada romana de La Loma.
  • Qué decir del castillo-faro, infrautilizado desde que acabaron las obras de restauración en 2008.
  • ¿Conseguiremos que el cargadero de Mioño no acabe en el fondo del mar como le ocurrió al de Muskiz hace pocos años?
  • Comprobar la situación real de la plaza de toros para darle una utilidad definitiva.
  • Recuperar el patrimonio histórico de la guerra de independencia sumergido bajo Santa María.

El plan de movilidad urbana, que duerme el sueño de los justos en un cajón desde hace casi diez años, debería ser el cordón umbilical que resolviera los problemas en forma de:

  • Barreras arquitectónicas.
  • Mejoras en el servicio de Castrobús.
  • Acceso a la sanidad en los hospitales de Laredo y Valdecilla.
  • Definir qué modelo de OCA queremos y si la queremos privada, engordando bolsillos particulares, o pública, revirtiendo sus beneficios en las arcas municipales.
  • Buscar un aparcamiento disuasorio eficiente en las afueras de Castro.
  • Acceso y salida a la A8 a la altura del parque de bomberos, implementando al mismo tiempo un paso seguro para peatones en ese lugar.
  • Que el gobierno de Cantabria cumpla con sus obligaciones de reparación y mantenimiento de las carreteras autonómicas que atraviesan Castro y son de su titularidad.
  • Mejora de la movilidad ciclista, para una mejor convivencia entre vehículos y bicicletas, recuperando infraestructuras que podrían facilitarla y se un nexo de unión entre el núcleo urbano y las vías verdes cercanas.